Estados Unidos provoca a China con la visita de Nancy Pelosi a Taiwán, lo que abre otro frente de guerra.

Desde que se anunció la visita de la presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos a Asia, China fue muy claro y contundente: Taiwán es parte de una sola China y la presencia de Pelosi en la isla refrenda su independencia, algo inaceptable para el Dragón.

El argumento de Nancy Pelosi es que los Estadios Unidos respetan la independencia y democracia en el mundo, y que Taiwán es un país libre y soberano, lo que de inmediato desató la movilización de tropas chinas hacia la isla, donde, por su parte, el ejército de Estados Unidos, haciendo gala de poderío naval, también blindaban Taiwán.

Por esta acción de provocación, China de inmediato ha respondido como lo prometió, enviando tropas a las aguas oceánicas entre el continente y la isla, y los Estados Unidos han hecho lo propio, mostrar su gran poderío naval y están listos para la defensa.

Estas aguas del Océano Pacífico entre la China continental y la isla de Taiwán están atestadas de tropas que están a la espera de la orden para comenzar la conflagración ante la imposibilidad por cerrazón de salir por la vía diplomática.

Para Biden, el señor de la guerra, esta es la apertura de otro frente de guerra contra una nación que le ha venido comiendo el mandado durante dos décadas, y como ahora el Dragón, es decir, China, apoya a Vladimir Putin, el tiro ya está cantado. Suenan más tambores de guerra y se generalizan conflictos a nivel mundial que más antes que después van a tronar.

Deneck Inzunza.

despirta guanjuato