Nadie dijo que llevar las riendas de un Gobierno estatal fueran fáciles y menos cuando tus recursos de 113 mil millones de pesos se van a pagos de nómina, organismos del estado, insumos, infraestructura y la propia administración que es demasiado cara, el aparato Estatal no tiene nada de austero.

Y es que de esa bolsa inmensa de miles de millones solo el 0.3% se destina a pensiones y jubilados, pues todos sabemos que antes de llegar a ser elegible a esto, llega la guillotina para los miles de empleados de Gobierno, que solo el 1.3% sea para el pago de una mega deuda que superara los 13 mil millones significa que cada Guanajuatense que nace ya tiene deudas por el mero hecho de haber nacido.

Que solo el 10% tenga que ser destinado a los municipios provocara que todos sin excepción tengan que ver como se hacen de recursos o más deuda pública será requerida, esto a 15 o 20 años según el perfil crediticio de cada uno de los 456 ayuntamientos.

Mientras que parte del recurso estatal será destinado en un 46% a educación, por aquello de la mente factura, 12% a Seguridad y 27.7 a Desarrollo Social y Humano, recordemos que aquí es la catapulta de Gobernadores.

Algo de lo que no se habla, pero se refleja en información es que la Federación manda 97 mil 500 millones para aportaciones, convenios, incentivos y participaciones, y es un recurso que tiene una etiqueta, por aquello de no desviarse para enriquecimiento ilícito y el resto, los 16 mil 298 melones, son de lo que el Estado tiene posibilidades de recaudar.

Sin dudar, somos un estado oneroso, pero vaya que poderoso.