Ahí le va otra de esas noticias que parecen sacadas de alguna película, pero sucedió en realidad, por segunda vez y contando.

Hace unos meses le reportábamos el robo de película de unos contenedores con oro, plata y otros productos en el puerto de Manzanillo, donde los delincuentes tuvieron todo el tiempo del mundo para sustraer al menos 18 contenedores en tráileres. Esto, en zona federal resguardada por el ejército.

Ahora, otro robo de película, en la Ciudad de México. Resulta que el 3 de agosto un grupo de individuos, entraron a una zona federal resguardada por el ejército, los hangares del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, y se robaron un helicóptero.

La operación también se tomó su tiempo, le cuento: llegaron en un tráiler, desmontaron las hélices de la aeronave y posteriormente subieron el helicóptero, encendieron el tráiler y salieron del lugar, del cual, necesariamente, debieron tener un pase oficial de entrada y de salida.

En ambos casos, las autoridades se defienden echándole la culpa a las empresas que rentan esos espacios por no contratar personal de seguridad, y de contratarlo, de no hacer bien su chamba o estar en contubernio.

Pero… ¿Qué pasa con el ejército, a quienes se les dieron poderes amplios sobre zonas federales como puertos y hangares? Se deslindan, mismo argumento.

Autoridades del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, también se deslindan, mismo argumento, es problema de las empresas que rentan esos espacios.

Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de la Ciudad de México ¿Qué cree? También se deslindó, porque eso ya le corresponde a la Fiscalía General de la República.

Mientras, la gente se pregunta y seguirá preguntado, ¿Y el helicóptero, apá?

Deneck Inzunza.