Después de las fiestas que con fervor y regocijo se llevaron a cabo, durante la última semana por los 465 años de la llegada de la Virgen de Nuestra Señora de Guanajuato, el Padre Rubén de la Cruz, Rector de la Basílica, acepto dar un testimonio, unas palabras, un mensaje de apoyo, para que los ciudadanos de Guanajuato, guíen su actuar, después de los acontecimientos de la noche de ayer.

En primer lugar, señaló su tristeza, por el contraste de emociones, entre la celebración de nuestra Patrona y el acontecer de la vida en la Ciudad que fue envuelta por actos, hay que remarcarlo, que no tenían precedente en esta ciudad, considerada una de las más seguras del Estado, junto con San Miguel de Allende, así que en primer lugar recomendó actuar con “prudencia”.

Pero también, dijo que se debe de confiar en Dios y seguir con las actividades cotidianas, ya que todo parece indicar que solo son mensajes, que hasta el momento, “no afectaron vidas humanas”, por lo que hay que agradecer, que esto no se haya escalado a hechos sangrientos, sino que solo fue una especie de táctica.

Sorprendido por los hechos, dijo haberse enterado muy sucintamente sobre los hechos, pero que conminaba también a los miembros de estos grupos que participaban en este tipo de hechos a que no siguieran atacando a la sociedad, que es la que menos tiene que ver con las pugnas que puedan justificar este tipo de actos.

En todo caso, se puede concluir, que el Padre de la Cruz, hace un llamado a la sociedad en general en seguir las actividades, de acuerdo a las necesidades de cada quien, pero hacerlo con la prudencia, que el caso de los hechos ocurridos, lo amerita, si usted vive en zonas que de por si son peligrosas, la recomendación es que salga con precaución, pero también hay zonas como el centro de la ciudad que de alguna manera están resguardadas, pues lo recomendable es continuar con la vida cotidiana.