El presidente Andrés Manuel López Obrador celebró que “bajó un poquito”  la inflación en México, pues explicó que la tasa anual pasó de 8.7 a 8.4 por ciento, lo que puede representar una tendencia hacia la baja en los siguientes meses.

Desde Palacio Nacional, el ejecutivo federal consideró que la disminución en la inflación “es poquito, pero bendito” y destacó que también hubo una reducción en cuanto a energéticos.

Al culminar López Obrador repitió que no ha aumentado el precio de los combustibles, que no hay gasolinazos; no obstante, recordó que se aplicó un subsidio para evitar costos elevados en hidrocarburos y alimentos básicos.