De verdad, que este desfile conmemorativo del 122 aniversario de la Toma de la Alhóndiga, tuvo de todo, desde la rechiflas al gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, a quien el pueblo le hizo ver su enojo, al culpársele de la demora de más de hora y media de inicio, que se sumó a los desvaríos, que el bando de eventos oficiales de las fiestas publicado desde agosto, tuvo, como fue el cambio de los horarios todavía hasta ayer.
De entre las innovaciones, cabe destacar la de sendos eventos con agrupaciones musicales, como lo fue la Carreta loca, que con un popurrí cómico musical, amenizaron al público reunido en la Polaza de la Paz, logrando amainar los inconvenientes del retraso del inicio, que repito, se sumo a las intermitencias por los cambios de la hora de inicio, que hay que decirlo, se sospecha fueron en razón de la organización de una marcha programada en la tarde para exigir la despenalización del aborto, en esta y muchas ciudades del mundo.
Otor evento entrañable, fue la de las danzas tradicionales y contemporáneas, que se llevaron a cabo frente al Jardín de la Unión, por extraordinarias bailarinas y bailarines de la tercera edad, que con un animo muy contagioso, también lograron que el tiempo de espera pasara menos lento, y así calmar los ánimos que en otras partes de las principales calles de la ciudad, si se exaltaron hasta al grado de mentarle la madre al gobernador.
Por último, uno de los favoritos, de los eventos culturales aleatorios al desfile, lo dieron varios soneros que con huapangos y hermosas canciones tradicionales, animaron a los que escogieron la Plaza del Músico, para esperar y vitoria ralos participantes, que como siempre, fueron los encargados de la limpieza de esta ciudad, los más reconocidos por su labor…”ustedes si trabajan” gritaban en coro mientras caminaban orgullosos… un aplauso para estas agrupaciones que dieron su talento para que este evento fuera muy significativo para los miles de visitantes al centro de la ciudad que disfrutaron tan importante tradición.