despirta guanjuato

En un ataque directo contra la transparencia y el ejercicio periodístico mundial, la ministra británica del Interior, Priti Patel, firmó el decreto de extradición a los Estados Unidos del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, aunque su defensa anunció que apelarán la decisión.

A Julian Assange se le debe que el mundo haya conocido las atrocidades de guerras en distintos países, operadas por los Estados Unidos, y los negocios de armamento que se venden a ambos lados.

También dio a conocer al mundo, a través del portal WikiLeaks, documentos clasificados de varios gobiernos que terminaron por confirmar planes y proyectos de desestabilización, guerras, armas biológicas, y, en general, todo aquello que los gobiernos no deseaban que la sociedad conociera porque iban en su contra de los derechos humanos y sociales.

Dejó en evidencia cómo funcionarios de los Estados Unidos actuaban al margen de la ley obedeciendo a un estado profundo, es decir, un gobierno dentro del gobierno, el Deep State norteamericano.

Fue inspiración para que Estados Unidos desclasificara cientos de miles de documentos top secret en la era Trump, de hecho, puede que sea el único periodista respetado por el ex presidente, quien le dio batalla al Deep State.

Le dio a conocer al mundo, con pruebas oficiales de los propios gobiernos, cómo existe una agenda contra natura que destruye naciones y convierte a los ciudadanos en esclavos de un sistema financiero que sostiene a la propia élite que crea la agenda.

Todos los escenarios distópicos que eran considerados teorías de conspiración quedaron revelados por Julian Assange y su labor periodística de investigación.

Obviamente, la respuesta de los gobiernos fue fabricarle delitos que después se descubrieron como viles mentiras, lo querían preso y al final lo consiguieron. Países que le dieron asilo sufrieron presiones y sanciones económicas por parte de los Estados Unidos, y en el caso de Ecuador, al cambio de gobierno, el presidente entrante le retiró el asilo en la embajada, y lo entregó a las autoridades británicas, donde ha estado preso esperando la extradición a Estados Unidos.

Organizaciones de defensa de la libertad de prensa, como Reporteros Sin Fronteras (RSF) y Amnistía Internacional, además de gobiernos de varios países, como México, han levantado la voz y denunciado que la vida de Julian Assange corre peligro en Estados Unidos, y citan las misteriosas muertes de presos de interés en cárceles de máxima seguridad que aparecen “suicidados”.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha sido uno de los mandatarios que han denunciado esa posibilidad y han ofrecido asilo político a Julian Assange si el proceso judicial entre Gran Bretaña y Estados Unidos llegara a permitirlo.

Corren malos tiempos para el periodismo y la transparencia, y la decisión de la ministra abona al oscurantismo, la censura y la venganza contra quienes se atreven a darle a conocer al mundo lo que está sucediendo.

Deneck Inzunza.

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