Ser madre significa cambiar su vida, su tiempo y su forma de pensar por sus hijos. Significa dar todo su corazón y entregar sus fuerzas cada día para sacar adelante a sus hijos y enseñarles a vivir.

Si hay un amor verdadero, claramente es este, el amor sincero de una madre hacía con sus hijos, un amor eterno, infinito e inagotable.

Ser madre, implica todos los días seguir cada uno de los pasos de su propio hijo hasta que estos crecen y maduran.

Aunque esta sea una de las experiencias más maravillosas, el simple hecho de que los hijos existan y sin darse cuenta ellos son quienes enseñan a cada una de las madres a amar de una manera que jamás será comparada; pues es tan grande e incondicional el amor hacia sus hijos que difícilmente cada uno de ellos encontraran ese amor inigualable.

Es por ello que este 10 de mayo, es un día que año con año se le celebra a la mujer que hoy tienen a su lado siendo la base y sustento para su apoyo, es esa mujer a quien le llama MADRE.

El 10 de mayo de 1922 en México se declaró como día especial para celebrar a las madres.

Esta tradición se ha convertido en México en uno de los días de fiesta más celebrado, en donde las familias mexicanas se reúnen a festejarles a sus madres.

¿PERO USTEDES SE PREGUNTARAN, CUAL ES SU ORIGEN, COMO ESQUE ESTE DIA FUE QUE LLEGO A SER TAN IMPORTANTE?

PUES DEJEME LE DIGO

Que el origen de esta festividad se remonta a la Grecia antigua. Pues el día de las madres comenzó a celebrarse en honor a RHEA, mejor conocida como la MADRE DE LOS DIOSES.

Durante el siglo XIX hubo algunas propuestas para dedicar un día para homenajear a las madres, no fue hasta 1907 cuando Ana Jarvis, nacida en filadelfia, estados unidos, se reunió con un grupo de amigos, planteándoles el reto de trabajar para que se estableciera una fecha para esta celebración.

Es por ello que a partir de ese momento comenzó una campaña para hacer que las autoridades accedieran a tal petición.

Pronto se unieron amigos, vecinos y conocidos, quienes a través de folletos y textos en periódicos locales propagaron la idea en su comunidad.

En 1908 se celebró la primera ceremonia no oficial para conmemorar a las madres en una iglesia metodista de Grafton, Virginia.

El evento tuvo lugar el 10 de mayo del citado año y acudieron 407 madres acompañadas de sus familias;  En la ceremonia, Ana Jarvis regaló a cada madre un presente.

Y USTEDES SE PREGUNTARAN CUAL FUE ESTE.

Pues este fue nada más, ni nada menos, que un clavel la flor favorita de su propia madre, quien había fallecido pocos años antes; desde entonces el clavel es representativo de este día.

Según el investigador del consejo nacional para la cultura y las artes, en México la celebración comenzó en 1922.

¿PERO POR QUE EN MAYO?

Se escogió el mes de mayo por ser el mes consagrado a la virgen; México fue el primer país latinoamericano en sumarse a esta conmemoración, incluso tanta importancia a adquirió la devoción a la madre, que el 10 de mayo de 1949 se inauguró en la capital una gran escultura en honor a la madre.

Ser madre significa nunca más estar sola en el pensamiento, ya que una madre siempre piensa el doble: por sus hijos y por ella misma.

La maternidad no significa sonreír siempre, si no también llorar a mares; se requiere de demasiadas noches de insomnio fundido a la almohada en un asfixiante abrazo, significa un sinfín de preocupaciones; horas de correr como loca detrás de los hijos; aguantar peleas y tolerar con toda la paciencia del mundo la infinidad de sinsentidos que tiene la vida.

El sacrificio de una madre es constante, ya que las madres también viven sus culpas con el mayor terror conocido.

Sentirse culpable y responsable de los problemas de la persona a la que más ama en este mundo teniendo que soportar el dolor más grande.

Una madre carga sobre su espalda demasiado equipaje, siendo este, un acto de amor tremendo a parte de heroico, pero sobre todo el acto más generoso.

El que una madre sacrifique sus metas, sus aspiraciones o su vida entera por sus hijos no la hace ser valiente, pero si la persona más tenaz y generosa del mundo.

Las noches en las que sus hijos despiertan con fiebre, son esas noches largas donde cada una de ellas enfrenta al mundo y superan todos los miedos.

El sacar adelante a sus hijos y protegerlos ante todo, eso es lo que hace a las madres ser el mejor ejemplo de valentía y amor.

Finalmente las madres son las personas más fuertes del mundo; pues su debilidad es su punto fuerte y está siempre será el amor hacia los que cada día encienden su corazón y sus ganas de vivir.