El 19 de septiembre es una fecha que ha quedado marcada en el inconsciente colectivo nacional, sobre todo en los habitantes de la Ciudad de México, quienes han tenido que aprender y evolucionar sus aprendizajes de prevención y actuación ante los temblores.

Este lunes se cumplen 37 años del terremoto de 1985 y cinco años del sismo de 2017, ambos con trágicas consecuencias en la Ciudad de México, el primero de ellos de magnitud 8.1, afectó la zona centro, sur y occidente del país, mientras que el de hace 5 años, de magnitud 7.1, abrió una vieja herida en la capital.

No se sabe con exactitud el número de fallecidos que dejó el sismo del 1985, la cifra oficial es de 3 mil 692; sin embargo, la Cruz Roja Mexicana señala que superó los 10 mil.

Se estima que alrededor de 250 mil personas quedaron sin hogar y que aproximadamente 900 mil se vieron obligadas a abandonar sus viviendas. Las labores de rescate de víctimas se extendieron hasta el mes de octubre del mismo año​ y la de remoción de escombros se prolongó hasta 1995, diez años después.

El sismo de 2017 dejó un saldo de 369 muertos, la mayoría en la Ciudad de México donde 228 personas fallecieron, 49 de ellas en el edificio Álvaro Obregón 286 en la Alcaldía Cuauhtémoc.

Son 32 años los que separan al sismo de 1985 con el de 2017, el primero se registró a las 7:19 horas, mientras que el segundo fue a las 13:14 horas. ¿Casualidad que ambos hayan ocurrido un 19 de septiembre?

Pues ahí le va, volvió a ocurrir, este lunes, 19 de septiembre, a las 13 horas con 5 minutos se registró un sismo de 7.7 grados en la escala de Richter, 63 km al SUR de COALCOMAN, Michoacán.

El temblor se sintió en la zona centro del país, incluyendo la Ciudad de México, y en varios municipios del estado de Guanajuato se reportaron movimientos telúricos parte de la onda sísmica.

Hay reportes de que, mientras se llevaban a cabo simulacros, como en León, llegó el temblor de a de veras, y lo mismo ocurrió en otras localidades de varios estados del Bajío. En la zona sur de Guanajuato capital se sintió con más intensidad que en la cañada, incluso, el movimiento telúrico llegó a mecer las lámparas de algunas oficinas.

De acuerdo a expertos es imposible predecir cuándo ocurrirá un sismo en México y en el mundo, no obstante, sí se puede generar una estadística para saber, en promedio, cada cuánto tiempo ha ocurrido un temblor fuerte en el país, pero no es una señal para conocer futuros movimientos telúricos, comentó Víctor Hugo Espíndola Castro, responsable del área de monitoreo del Servicio Sismológico Nacional.

Y eso es lo que la ciencia explica, sin embargo, la psicosis colectiva del mexicano relaciona septiembre con los temblores, y es que la burra no era arisca, además, las experiencias del pasado han generado una mayor consciencia y un protocolo de actuación que salva vidas.

Otro detalle simbólico de gran valía, es la solidaridad que han mostrado los mexicanos ante las desgracias, como el caso de estos sismos que sacaron lo mejor de las personas en el rescate de sus semejantes. Los famosos topos del temblor del 85 fueron creando con los años un manual de operación para ese tipo de rescates, fue profesionalizado y sus resultados se vieron en la gran organización que se logró para sacar a las víctimas de sismo de 2017 de entre los escombros.

Aunque también, el sismo del 19 de septiembre de 2017 evidenció lecciones no aprendidas y olvidadas durante más de 30 años, como la construcción de edificios e inmuebles que violan las normas establecidas considerando que México es un territorio de alta sismicidad. Un ejemplo fue el Colegio Rébsamen.

Hasta el cierre de esta información, el temblor de este lunes 19 de septiembre de 2022, dejó una persona sin vida en un centro comercial de Manzanillo, cuando una barda cayó sobre él. Del mismo modo se reportan daños materiales.

 Deneck Inzunza.