Los subsidios a los combustibles, la reducción de los mismos ante la insostenibilidad por el boquete al presupuesto, la inflación por encima del 8% y el ajuste de las tasas de interés del Banco de México a 8.5% son indicadores de la tormenta perfecta, del llamado cisne negro para la economía nacional en el 2023.

La guerra por la invasión rusa a Ucrania y las tensiones mundiales como la de China con Estados Unidos, se convierte en incremento de costos de los combustibles, y, aunque el gobierno trate de frenarlos con subsidios, tarde o temprano tendrán que pagarse a precio real, generando un aumento generalizado de todos los productos que se mueven con el uso de combustibles.

Hay que evitar endeudarse tratar de pagar lo que se debe y no aventurarse a comprar vehículo, casa o contratar un crédito, recomendó Roberto Serrano Chirino, director de la Cámara Nacional de Comercio en Guanajuato.

Deneck Inzunza.