Lo mismo sucederá en otras 18 sucursales del país.
Después de anunciar el cierre, los pasados días de la semana, a través de una manta que advertía a los usuarios sobre el cambio de domicilio de los servicios de esta institución, que serían trasladados a la ciudad de León, lo escucho usted bien, es un hecho que ya no se presentaron los encargados de abrir la institución a la que acuden los capitalinos para solucionar los problemas económicos que suelen azotar a muchas familias.
Y es que, sobraran las historias de éxito que más de 250 años de haber empezado a operar, como un servicio de ayuda social, el día de hoy vemos como esta importante institución cierra varias de sus tiendas y peor, deja a sus clientes plantados, ver que la institución no cumplió ni el plazo prometido en una pancarta que habla que esta sucursal cerraría sus puertas el primero de diciembre, desde hoy ni clientes, ni trabajadores pueden acceder al edificio.


Secretaria General del Sindicato de trabajadores de esta institución, hizo la observación de que 7 empresarios, dirigidos por Javier De la Calle, están desmantelando una de las más interesantes formas de financiamiento ejercidas desde hace dos siglos y medio, indispensables para lo que fue el desarrollo del país, durante este larguísimo trayecto, por lo que sorprende, que sea en estos días, que dicha institución vea como se cierran sucursales.
Algo muy importante está pasando, y hay que seguir atentos para ver que sucede, ya que son decenas de trabajadores los que de un día a otro y sin un aviso temporal que los ayudará a planear el súbito cierre de su lugar de trabajo. Pero más importante, es saber que va a pasar con los clientes, que únicamente son direccionados a la sucursal de León, en donde rezando van a llegar a ver si encuentran sus reliquias invaluables.