Cuando veas las barbas de tu vecino cortar pon las tuyas a remojar, este refrán puede ser un referente, para todos los habitantes del país, al conocer la situación que vive el precio de la tortilla en la capital del estado de Sonora, en donde se ofrece hasta en 30 pesos por kilo. Dicho precio, contrasta, con la cotización que la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) encabezada por el guanajuatense Ricardo Sheffield, hace de 21.6 en promedio.
Pero los ciudadanos y vendedores de tortillas tienen otros datos, que pegan en sus bolsillos y es que el infaltable producto de maíz, tan característico de la dieta de los mexicanos, anda alrededor del dólar y medio, un precio que supera en 30%, lo que se paga por la tortilla hecha en máquina en la capital de Guanajuato, por ejemplo.
La cuestión se explica , según el testimonio de un tortillero de la región, por el alza del costo de los insumos, explica que, el costal de harina ha aumentado 2 veces en el año, un incremento de 14 pesos y el segundo de 26, es decir, 40 pesos más por saco, pero, si dicho aumento ya merma las ganancias de los negocios especializados en la producción de tortilla, se debe de incluir el costo del gas que también se escapa al control gubernamental y ha aumentado constantemente.
Así las cosas, otros derivados como los totopos, tan de moda en las nuevas costumbres de alimentación, como los sabrosos nachos, se han ido al cielo, esto en razón de los aumentos en el aceite, que ya todos los mexicanos experimentan cada vez que van al mercado, a surtir lo artículos de la canasta básica.
Y es que, en general, la inflación ha pegado muy duro en este producto de la dieta mexicana, se estima que en julio de este año, se ha dado el mayor aumento en el precio de las queridas tortillas, en los últimos veinte años, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), es decir, hace dos décadas que no se daba este fenómeno, así es, por curioso que parezca, lo mismo sucedió durante el primer año de gobierno de, otro guanajuatense, Vicente Fox, lo que no se debe perder de vista es, que esto apenas es un aviso de lo que viene en cuestiones inflacionarias.