Una de las obras viales más emblemáticas de la Ciudad de Guanajuato en los últimos años, es el distribuidor vial, sobre la glorieta de la Santa Fe, antes de su inauguración, se atestiguo como eran colocadas decenas de miles de plantas o vegetación rústica, en un muro verde o jardín vertical que en la actualidad se ha pintado de café y la mayoría de las plantas si no han muerto sobreviven de milagro.
Colocadas cuidadosamente sobre una geomembrana o recubrimiento de tierra, deberían sobrevivir sin problemas, alrededor de las columnas, que soportan al moderno paso a desnivel, utilizado por 10,000 automovilistas diariamente, según cifras oficiales, ya que estas columnas, están adaptadas, con un sistema de riego muy simple, sólo es necesario llenar regularmente un depósito, pero el día de hoy, miles de plantas y arbustos evidencian, maltrato y falta de agua
Estás plantas y arbustos, que se supone, tendrían la función de servir como una barrera para contener, por ejemplo, el ruido característico de este tipo de cruces viales, además, de ser una fuente de producción de oxígeno, un pulmón para la ciudad, una característica de los organismos vegetales, deportes desgracia, hoy día, han desaparecido casi en su totalidad.
Imagínese, se habían colocado 8 tipos de suculentas, Begonia, Mala Madre, Geranio, Hierba de Pollo, Canceriana, Toronjil morado, Corona de Cristo, te de limón, Cordón de Cristo, Lantana, San Nicolás, Pata de Vaca y Timbe, hoy están secándose o muertas, sin que se dé una explicación, sobre este ecocidio, qué en su momento, se integró, como una tecnología sustentable, que ayudaría a paliar los problemas medio ambientales.
Hay que recordar, que esta obra, de medio kilómetro de largo, costo más de cien millones de pesos y estuvo a cargo de la empresa constructora VISE, por encargo de la Secretaría de Infraestructura Conectividad y Movilidad (SICOM) del estado, pero el mantenimiento del jardín vertical, quedó bajo la responsabilidad municipal.