Medio ambiente
¿Por qué ya no se debe utilizar los “cerritos” para adornar el nacimiento?
El uso de cerritos (montículos de tierra, musgo, piedra y vegetación natural) para elaborar nacimientos navideños se ha vuelto problemático por sus impactos ambientales.
Históricamente, los cerritos surgieron como una forma artesanal de recrear el paisaje de Belén utilizando materiales disponibles en el entorno inmediato. En contextos rurales o semiurbanos, tomar tierra, musgo, ramas o piedras no representaba un daño visible. Sin embargo, con el crecimiento de las ciudades y el aumento de la población, esta práctica comenzó a generar efectos acumulativos negativos.
Uno de los principales problemas es la extracción de musgo, tierra y vegetación de cerros, bosques y áreas naturales. El musgo, por ejemplo, cumple una función ecológica clave: retiene humedad, protege el suelo de la erosión y favorece la germinación de otras plantas. Su retiro masivo, especialmente en temporadas decembrinas, deja el suelo expuesto, acelera la erosión y altera microecosistemas que tardan años en recuperarse.
La remoción de tierra y piedras también contribuye a la degradación del paisaje natural. En zonas como barrancas y laderas, esta práctica incrementa el riesgo de deslaves e inundaciones, problemas especialmente sensibles en ciudades con una geografía accidentada. Además, muchas de estas extracciones se realizan en áreas protegidas o sin regulación, lo que agrava el daño ambiental.
Otro aspecto negativo es la normalización de una práctica que, aunque tradicional, ya no es sostenible en el contexto actual. El volumen de personas que replican esta costumbre cada año supera por mucho la capacidad de regeneración de los ecosistemas. Lo que antes era un gesto doméstico aislado se ha convertido en una presión ambiental significativa durante un periodo muy corto de tiempo.

En los últimos años, autoridades ambientales y grupos culturales han señalado la importancia de replantear esta tradición. Mantener el nacimiento como símbolo religioso y cultural no implica necesariamente el uso de materiales naturales extraídos del entorno. Existen alternativas como materiales reciclados, reutilizables o artificiales que permiten conservar el sentido simbólico sin causar daño ecológico.
Seguir utilizando cerritos naturales hoy en día no es negativo por su valor cultural, sino por la falta de adaptación a una realidad ambiental distinta. Recuperar el espíritu de la tradición implica también asumir una responsabilidad con el entorno, entendiendo que preservar la naturaleza es compatible, y necesario, para que estas prácticas sigan teniendo sentido en el futuro.
Apoyo Social
Denuncian abandono en Puentecillas: fuga de drenaje deja sin agua a vecinos y acusan omisión de autoridades.
Habitantes de la comunidad de Puentecillas, en Guanajuato, denunciaron una grave problemática derivada de una fuga de drenaje en la zona de la presita, justo frente a un centro de rehabilitación, la cual —lejos de ser solucionada— terminó por dejar sin agua potable a varias familias. De acuerdo con el reporte ciudadano, tras insistir ante el organismo operador, los trabajos realizados habrían dañado la tubería de agua, agravando la situación y dejando el problema sin atender.




Los vecinos señalaron que esta no es la única irregularidad, ya que también existe otra fuga activa rumbo al campo de futbol que, aseguran, lleva meses sin ser reparada. La falta de respuesta por parte de las autoridades ha generado molestia e indignación entre la comunidad, que acusa abandono institucional y una evidente falta de seguimiento a reportes que afectan directamente la salud y calidad de vida de las familias.
Además, los denunciantes expresaron inconformidad con la actuación de la delegación local, señalando omisiones en sus funciones y falta de atención a las solicitudes ciudadanas. En un contexto donde el acceso al agua es un derecho básico, los habitantes advierten que la negligencia y la falta de coordinación entre autoridades no solo perpetúan el problema, sino que reflejan una preocupante indiferencia ante las necesidades más urgentes de la población.
Ciudad
El Encino, de emblema familiar a espacio olvidado: piden rescatar centro de convivencia en Guanajuato Capital.
El Centro de Convivencias El Encino, en Guanajuato Capital, fue durante años uno de los lugares más representativos para la convivencia familiar. Familias enteras acudían los fines de semana para realizar pícnics, caminar entre sus áreas verdes y dejar volar la imaginación en sus juegos y estructuras que, en su momento, parecían castillos llenos de fantasía.




Con el paso del tiempo, el lugar ha perdido gran parte del flujo de visitantes que lo caracterizaba. Lo que antes era un espacio lleno de vida, niños jugando y familias conviviendo, hoy muestra un ambiente mucho más vacío y con menos actividad recreativa, lo que ha generado preocupación entre habitantes de la ciudad.
Usuarios y visitantes señalan que incluso los juegos infantiles y áreas de recreación han sufrido un deterioro visible, con estructuras más sencillas y menos atractivas en comparación con las que existían en años anteriores. Esto ha contribuido a que el sitio pierda parte de su encanto original como punto de reunión familiar.
Actualmente, parte del espacio se encuentra destinado a oficinas gubernamentales, lo que ha reducido aún más su vocación recreativa. Ante esto, ciudadanos han comenzado a pedir al municipio y a las autoridades correspondientes un plan de rescate y rehabilitación, con la intención de devolverle a El Encino el papel que alguna vez tuvo como uno de los principales puntos de convivencia social en Guanajuato Capital.
Medio ambiente
Del campo a la tradición: así se preparan las cosechas en Puentecillas.
En los campos de Puentecillas, el trabajo no se detiene y todo se mueve por temporadas. Tras la etapa de flores, los productores se preparan para retirar la hierba y dar paso a la siembra de maíz con la llegada de las lluvias. Aunque también se cultivan productos como cilantro y rábano, la prioridad en la zona sigue siendo la flor, especialmente por su alta demanda en fechas clave como Día de Muertos y Semana Santa.




Los tiempos de producción son largos y requieren planeación. Por ejemplo, flores tradicionales como el cempasúchil o las utilizadas para el Viernes de Dolores comienzan a sembrarse desde finales de octubre y tardan alrededor de cinco meses en estar listas para su venta. En estos terrenos, donde algunas familias llevan más de 50 años trabajando, se destinan espacios específicos: media hectárea para cempasúchil y hasta una hectárea completa para flores de temporada como manzanilla, nube, lelía y girasol.
El riego depende principalmente del agua del río, que en ocasiones debe ser bombeada cuando el nivel baja, lo que representa un reto en tiempos de sequía. Aun así, los productores mantienen viva la tradición ofreciendo productos frescos a precios accesibles, generalmente por manojo, buscando siempre que el cliente se lleve calidad y buen trato. Aquí, más que un negocio, el campo es herencia, esfuerzo y una forma de vida que resiste gracias a generaciones enteras.
-
Guanajuato1 año agoEn Guanajuato capital asaltan a joven estudiante casi frente a elementos de la policía y estos no hacen nada.
-
Espectáculos1 año ago¿Qué fue de “Lady 100 peso? Aquí te lo contamos.
-
Seguridad12 meses ago“El Castor”: el miedo tiene rostro en la colonia El Campanario.
-
Guanajuato Capital12 meses agoUna valerosa mujer guanajuatense se manifiesta a favor de la destitución de Samantha Smith como presidenta municipal
-
Guanajuato1 año agoViolencia e inseguridad en Pastita: joven es asaltado y herido con arma blanca en el callejón Monte Negro.
-
Guanajuato Capital1 año agoHijo de la pareja presidencial de Guanajuato capital haciendo uso de recursos públicos para promocionarse al mismo tiempo que comete delito de usurpación de funciones.
-
Derechos Humanos1 año agoFuncionario de Obras Públicas de Guanajuato intimida y acosa a periodistas de TV Guanajuato.
-
Estado1 año agoCapturan a “El Cholo“ líder del Cártel Santa Rosa de Lima.





