Uno de los problemas, de los muchos que tiene esta ciudad, y que es de los que más se preocupan los habitantes de la Ciudad de Guanajuato, es el estado que guardan muchos de los edificios religiosos, últimamente ha resaltado la hinchazón por humedad de la cornisa de la torre izquierda del templo de San Diego, que ahora representa un peligro para quienes pasan a un lado para llegar, por ejemplo, al Funicular que sube al Pípila.
Tuvimos la oportunidad de hablar con el Padre Rubén De la Cruz, quien nos detalló las gestiones, que gobierno Municipal y estatal tuvieron para llevar a cabo, lo que llamó, una primera etapa de remozamiento que abarcó la cúpula, la sacristía, t la capilla de Burgos, a lo que nombró como un “pequeño avance” para un “daño muy grande” dada la contaminación de la “techumbre”.
El Rector de la Basílica hizo un reconocimiento al acercamiento y apoyo que está recibiendo del gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo para lograr concretizar una segunda etapa que logrará disminuir los efectos que la humedad tiene en dicho templo, al que considera una locación muy relevante debido al acervo artístico que ahí se guarda, es un Museo nos dice, que debe ser conservado para las futuras generaciones.
Al cuestionársele sobre otras obras de mantenimiento, habló que desde el año del 2018 se han remozado templos como el de San José y el de los hospitales, que fue la primera en dar alojamiento a Nuestra Señora de Guanajuato, pero sobre todo rescató que es en la Basílica donde ahora se está dando mantenimiento a la parte exterior e interior de la cúpula, que buscan cuidar los murales que en ella se pintaron.

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