Este 28 de septiembre se conmemoró en la Ciudad de Guanajuato, uno de los episodios más interesantes de la Independencia del país, la toma de la Alhóndiga de Granaditas, de este hecho, además de los grandes personajes como Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama entre otros tantos héroes, sobre sale, el entrañable Pípila, Juan José de los Reyes Martínez, que desde finales del periodo del presidente Lázaro Cárdenas fue inmortalizado en el cerro de San Miguel.
Pocos saben que la obra estuvo a cargo del extraordinario escultor guanajuatense Juan Fernando Olaguibel, que salto a la fama nacional con la escultura de la Diana Cazadora, en el Paseo de la Reforma, que sugirió un escándalo por su figura desnuda en aquellos años, en este caso, para representar al Pípila, invitó a un minero del Cubo llamado Antonio Moya Nuñez.
Con una altura de diecisiete metros desde los pies hasta el fuego de la antorcha, el Pípila sugiere una de las vistas más hermosas de la ciudad, aunque no siempre este abierta la puerta para acceder al mirador anterior, los turistas suelen disfrutar el mirador que a sus pies se construyo para albergar a los visitantes, que por este medio se enteran de una de las historias heroicas de la lucha por la Independencia.
El Pípila, hay que recordar, es conocido, en la narrativa de la historia de bronce del país, como uno de los mineros de esta ciudad, que junto con otros fue convencido por Miguel Hidalgo en una visita que hizo a Mellado, donde se ubica el mineral de Rayas, quien, en un acto heroico, arranco una losa del piso para utilizarla como caparazón y así acercarse a la puerta de madera de la Alhóndiga de Granaditas, donde cientos de notables de la ciudad y miembros del ejército peninsular.
Hecho sobre exquisita cantera rosa de más de 800 toneladas, esta enorme escultura que es otro de los tantos íconos de la ciudad, se levanta sobre una base de losa negra, de 25 metros cuadrados, donde por el frente se lee “Aún hay muchas Alhóndigas por quemar” y por la parte posterior, se hizo una réplica de la puerta de entrada a la alhóndiga por donde se accede a la parte superior de esta majestuosa escultura.
Por último, solo resta señalar que, esta obra, fue inaugurada hace 82 años, durante 1940, y costo al presupuesto público, poco más de cien mil pesos, que hay que decirlo, en aquel entonces el peso y el dólar tenían el mismo valor, uy que tiempos aquellos, señor Don Simón.