Cultura
¿En la época prehispánica existía el año nuevo?
En la época prehispánica no existía un solo “Año Nuevo” como se entiende hoy, ya que los pueblos mesoamericanos no concebían el tiempo de manera lineal, sino cíclica y utilizaban distintos calendarios con funciones rituales, agrícolas y ceremoniales. Por ello, el inicio del año variaba según el calendario y la cultura.
Entre los mexicas, el calendario solar o xiuhpohualli constaba de 365 días, divididos en 18 veintenas (meses de 20 días) y un periodo final de cinco días considerados aciagos, llamados nemontemi. El Año Nuevo comenzaba después de estos cinco días, generalmente hacia finales de febrero o principios de marzo, dependiendo de los ajustes calendáricos. Era un momento cargado de simbolismo, pues marcaba la renovación del tiempo y el reinicio del ciclo agrícola.

El cierre del año, durante los nemontemi, no era festivo. Por el contrario, se trataba de días de recogimiento y cautela, las personas evitaban actividades importantes, no salían de casa innecesariamente y realizaban actos de purificación. Se creía que el equilibrio del mundo estaba en riesgo y que el nuevo ciclo debía comenzar con orden y armonía.
En el caso de otros pueblos mesoamericanos, como los mayas, el calendario solar conocido como haab también tenía 365 días y concluía con un periodo similar de días considerados inestables. El inicio del nuevo ciclo estaba vinculado a ceremonias religiosas y a la observación astronómica, especialmente de los movimientos del sol y de Venus. Para los mayas, el Año Nuevo era un acto profundamente ritual, relacionado con la renovación del cosmos y la continuidad del orden universal.

Además del calendario solar, muchas culturas utilizaban el calendario ritual de 260 días, que no marcaba años nuevos en el sentido agrícola, pero sí ciclos ceremoniales que se reiniciaban constantemente. Esto refuerza la idea de que el tiempo prehispánico no giraba en torno a un solo comienzo anual, sino a múltiples reinicios simbólicos.
El Año Nuevo prehispánico, más que una celebración festiva, era un momento de transición sagrada. Representaba la posibilidad de que el mundo continuara existiendo un ciclo más, siempre y cuando se mantuviera el equilibrio entre los dioses, la naturaleza y los seres humanos.
Con la llegada de los españoles y la imposición del calendario cristiano, el inicio del año se fijó en el 1 de enero. Sin embargo, la antigua concepción cíclica del tiempo dejó huellas profundas en la cultura mexicana, donde hasta hoy persiste la idea de cerrar etapas, purificarse y comenzar de nuevo, una herencia simbólica que se remonta a los calendarios del México prehispánico.
Ciudad
¡OTRA VEZ EN EL OLVIDO! Fuente de Embajadoras vuelve a quedar apagada y desata críticas en Guanajuato capital.
La indignación crece entre habitantes y visitantes de Guanajuato capital luego de que la fuente ubicada en el jardín de Embajadoras volviera a permanecer apagada, pese a que hace apenas unos días había sido encendida como parte de la reactivación de varias fuentes emblemáticas de la ciudad. Ciudadanos aseguran que únicamente “la prendieron para la foto”, ya que actualmente luce abandonada y sin señales de restauración real.
Vecinos de la zona señalaron que resulta preocupante que uno de los espacios más representativos y turísticos de la capital continúe deteriorándose mientras las autoridades presumen acciones temporales que no resuelven el problema de fondo. La fuente, que durante años ha sido parte de la imagen tradicional de Embajadoras, hoy nuevamente refleja descuido, abandono y falta de mantenimiento.
La situación ha provocado molestia en redes sociales, donde usuarios cuestionan el destino de los recursos destinados al rescate de espacios públicos y critican que este tipo de acciones solo duren unos cuantos días. Para muchos guanajuatenses, ver apagadas las fuentes históricas de la ciudad no solo representa una mala imagen turística, sino también el símbolo de una capital que poco a poco cae en el abandono.
Ciudad
Entre aplausos y emoción, LENEAS UG revive a Romeo y Julieta en la FENAL.
El talento universitario brilló en la trigésima séptima edición de la Feria Nacional del Libro de León (FENAL), donde el grupo de teatro LENEAS de la Universidad de Guanajuato (UG), Campus León, conquistó al público con tres funciones de Romeo y Julieta en el foro “Telón de la Palabra”.

Con una propuesta fresca y contemporánea de la clásica obra de William Shakespeare, la agrupación presentó una adaptación ambientada en la actualidad, incorporando una estética dark y personajes que añadieron momentos de comedia, sin perder la esencia de la trágica historia de amor entre dos jóvenes pertenecientes a familias enemigas.
Las presentaciones reunieron a integrantes de la comunidad universitaria y estudiantes de instituciones como el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica del Estado de Guanajuato y el Sistema Avanzado de Bachillerato y Educación Superior en el Estado de Guanajuato. LENEAS está conformado por estudiantes de las divisiones de Ciencias de la Salud y Ciencias Sociales y Humanidades del Campus León, quienes, bajo la dirección del Mtro. Jesús Manuel Martínez Valdez, han consolidado un proyecto artístico que impulsa la creatividad, la expresión escénica y el trabajo colaborativo entre jóvenes universitarios.
Ciudad
Un viaje de fantasía que hizo latir la infancia: la OSUG llena de magia el Teatro Juárez.
En un ambiente lleno de color, imaginación y sonrisas, la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG) celebró el Día del Niño y de la Niña con dos conciertos que transformaron el Teatro Juárez en un auténtico mundo de fantasía. Bajo la dirección de la invitada Mariana Martínez, la agrupación ofreció un recorrido musical que cautivó tanto a pequeños como a adultos, despertando emociones y recuerdos a través de cada nota.
El programa brilló desde el inicio con El vuelo del abejorro de Nikolai Rimsky-Korsakov, que sorprendió por su energía, seguido de la Obertura para un cuento fantástico del mexicano Federico Ibarra, una pieza que invitó al público a imaginar sus propias historias. Uno de los momentos más entrañables fue la interpretación de Tubby, la tuba, donde el solista Salvador Pérez Galaviz conquistó al público con carisma y sensibilidad, arrancando sonrisas y aplausos.
La velada cerró con La historia de Babar, el pequeño elefante de Francis Poulenc, acompañada de una emotiva puesta en escena con danza, narración y actuación a cargo de artistas universitarios. Con esta celebración, la OSUG no solo ofreció un espectáculo inolvidable, sino que reafirmó su compromiso de acercar la cultura a la niñez, sembrando en cada asistente una semilla de arte, alegría y amor por la música.
-
Guanajuato1 año agoEn Guanajuato capital asaltan a joven estudiante casi frente a elementos de la policía y estos no hacen nada.
-
Espectáculos1 año ago¿Qué fue de “Lady 100 peso? Aquí te lo contamos.
-
Seguridad1 año ago“El Castor”: el miedo tiene rostro en la colonia El Campanario.
-
Guanajuato Capital1 año agoUna valerosa mujer guanajuatense se manifiesta a favor de la destitución de Samantha Smith como presidenta municipal
-
Guanajuato1 año agoViolencia e inseguridad en Pastita: joven es asaltado y herido con arma blanca en el callejón Monte Negro.
-
Guanajuato Capital1 año agoHijo de la pareja presidencial de Guanajuato capital haciendo uso de recursos públicos para promocionarse al mismo tiempo que comete delito de usurpación de funciones.
-
Derechos Humanos1 año agoFuncionario de Obras Públicas de Guanajuato intimida y acosa a periodistas de TV Guanajuato.
-
Estado1 año agoCapturan a “El Cholo“ líder del Cártel Santa Rosa de Lima.





