Connect with us

Cultura

35 años de investigación arqueológica revelan resistencias a la conquista

Published

on

Este 2025, el Proyecto Arqueológico Zultépec-Tecoaque, coordinado por los arqueólogos Ana María Jarquín Pacheco y Enrique Martínez Vargas, cumple 35 años de investigaciones. Entre sus principales aportaciones se encuentra el haber demostrado que la conquista del centro de México enfrentó resistencias más allá de Tenochtitlan y Tlatelolco.

En las bodegas del casco del Rancho de Santo Domingo Tequixtla, sede del proyecto, se resguardan más de 30,000 piezas arqueológicas, de las cuales 27,000 ya han sido inventariadas. En el Museo de Sitio, abierto en el mismo espacio, se exhiben 150 piezas que ilustran las dos etapas de ocupación: el Clásico (200–650 d.C.) y el Posclásico Tardío (1200–1521 d.C.).

Por su ubicación en la región de Calpulalpan, Tlaxcala, Zultépec fue un punto estratégico en las rutas comerciales entre el Golfo y el Altiplano. Tras la derrota de Pánfilo de Narváez en Cempoala, Cortés regresó apresuradamente a Tenochtitlan y dejó atrás una caravana de 450 personas europeas, africanas, indígenas antillanas y aliados mesoamericanos.

El 24 de junio de 1520, pese a la alianza de Zultépec con la Triple Alianza, esta caravana fue capturada y mantenida cautiva durante ocho meses, tiempo en el que se convirtieron en víctimas de sacrificios rituales dedicados a diversas deidades mesoamericanas.

Uno de los hallazgos más significativos corresponde a una fosa con 14 cráneos localizada junto al templo de Ehécatl-Quetzalcóatl, cubiertos por fragmentos de una vasija policroma asociada a la diosa Mayahuel. Los cráneos muestran perforaciones típicas de los exhibidos en tzompantli y corresponden, en partes iguales, a hombres y mujeres.

Del grupo, nueve son de origen amerindio (otomíes, tlaxcaltecas y de la Costa del Golfo), uno de una mujer maya y cinco de origen no mesoamericano: una mulata y cuatro europeos, adultos de entre 20 y 35 años. El análisis de intemperismo reveló que estuvieron expuestos en invierno, colocados en pares hombre-mujer, orientados hacia la salida del Sol.

Advertisement

En palabras de Martínez Vargas, sólo el 10% de los 320,000 m² del sitio ha sido explorado. Aún restan por investigar una decena de aljibes y están pendientes varios estudios de ADN que podrían confirmar vínculos familiares entre las víctimas, así como la reconstrucción facial en 3D, que acerca esta realidad histórica al público visitante.

Con 35 años de trabajo, el proyecto Zultépec-Tecoaque sigue revelando los alcances de la resistencia indígena frente a la conquista y resguardando una memoria que permaneció enterrada por siglos.

Fuente: El proyecto Zultépec-Tecoaque revela la resistencia a la invasión de Tenochtitlan, fuera de sus fronteras. (s/f). Gob.mx. Recuperado el 29 de septiembre de 2025, de https://inah.gob.mx/especiales-inah/reportajes/el-proyecto-zultepec-tecoaque-revela-la-resistencia-a-la-invasion-de-tenochtitlan-fuera-de-sus-fronteras

Advertisement

Cultura

Estudiantinas: folclor guanajuatense

Published

on

Su origen se remonta a la segunda mitad del siglo XX cuando estudiantes universitarios, influenciados por agrupaciones musicales españolas, comenzaron a reunirse para interpretar canciones populares en espacios públicos. Estas primeras expresiones surgieron de manera informal, como una actividad recreativa ligada a la vida académica y al espíritu bohemio que caracterizaba a la ciudad.

Con el paso del tiempo, las estudiantinas dejaron de ser encuentros espontáneos entre estudiantes para consolidarse como agrupaciones organizadas. La vestimenta, inspirada en la indumentaria medieval europea, se volvió un elemento distintivo, al igual que el repertorio musical, que fue ampliándose para incluir sones, boleros y piezas tradicionales latinoamericanas. Esta evolución permitió que la tradición se adaptara a nuevos públicos sin perder su vínculo con el entorno universitario y con la historia urbana de Guanajuato.

Actualmente, las estudiantinas se desarrollan principalmente a través de las llamadas callejoneadas: recorridos musicales por los estrechos callejones del centro histórico. Durante estas presentaciones, los músicos entonan canciones, recitan versos picarescos y narran anécdotas que aluden a la ciudad, a su pasado minero y a la vida cotidiana.

El carácter folclórico de las estudiantinas guanajuatenses radica en su arraigo social y en su función como expresión colectiva transmitida de generación en generación. Más allá de su origen extranjero, la tradición fue apropiada y transformada por la comunidad local, integrándose al imaginario cultural de la ciudad. Esta adaptación la convirtió en un símbolo identitario que refleja el ambiente festivo, universitario y histórico de Guanajuato capital.

Su popularidad entre los turistas se explica por la combinación de música, arquitectura y convivencia que ofrecen las callejoneadas. Al desarrollarse en espacios emblemáticos del centro histórico, las estudiantinas permiten a los visitantes conocer la ciudad a través de una experiencia sensorial y participativa. De esta manera, la tradición no solo se mantiene vigente, sino que continúa renovándose como uno de los principales atractivos culturales de Guanajuato.

Advertisement
Continue Reading

Cultura

Descubren vestigios prehispánicos en Puebla

Published

on

En la Sierra Nororiental de Puebla, específicamente en la comunidad de San Juan Xiutetelco, se desarrolla desde diciembre de 2025 un proyecto de rescate arqueológico que ha permitido recuperar vestigios prehispánicos fundamentales para entender el origen y desarrollo temprano del asentamiento.

El actual centro poblacional se ubica sobre los restos de una antigua ciudad prehispánica que habría ocupado alrededor de 28 hectáreas y los basamentos arquitectónicos identificados sugieren la existencia de un extenso espacio ceremonial que, además de su función ritual, habría operado como punto estratégico para el intercambio de bienes suntuarios a larga distancia.

Las acciones de salvamento arqueológico derivan de trabajos de repavimentación, instalación de sistemas de captación de agua pluvial, drenaje y cableado subterráneo en la calle Cuauhtémoc. De acuerdo con el personal de INAH, los hallazgos muestran una continuidad cultural que va desde etapas previas al periodo Clásico, entre 100 y 650 d.C., hasta finales del Posclásico Temprano, entre 900 y 1200 d.C.

Entre los objetos recuperados sobresale una olla globular de aproximadamente 30 centímetros de diámetro, localizada a inicios de enero de 2026. La pieza, que posiblemente corresponde al periodo Epiclásico (600–900 d.C.), fue hallada en asociación con la plataforma de un basamento, similar a otras registradas en la región, como las del municipio de Teteles de Ávila Castillo. Este tipo de vasijas suele relacionarse con prácticas funerarias, particularmente con entierros de infantes recién nacidos.

Debido a la fragilidad del objeto, la pieza fue extraída en bloque para su posterior excavación y traslado al Museo Comunitario de Xiutetelco, donde será resguardada y analizada con el fin de determinar su contenido y su función original.

Advertisement

A pesar de que la investigación en Xiutetelco se encuentra aún en una fase inicial, se espera que en el corto plazo aporte mayor claridad sobre las relaciones culturales del sitio con la tradición huasteca y permita establecer si este asentamiento pudo haber funcionado como un núcleo poblacional de filiación totonaca.

Continue Reading

Cultura

Hallan tumba zapoteca que data del año 600 de nuestra era

Published

on

Claudia Sheinbaum afirmó que este hallazgo constituye el descubrimiento arqueológico de mayor relevancia en México en los últimos diez años, tanto por su notable estado de conservación como por la información histórica que permite recuperar.

Ubicada en los Valles Centrales de Oaxaca, la tumba sobresale por la complejidad de su diseño arquitectónico y por la calidad de sus elementos pictóricos, los cuales ofrecen nuevos elementos para comprender la estructura social, los rituales funerarios y la concepción del mundo de la cultura zapoteca.

En su posicionamiento público, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, señaló que el descubrimiento es excepcional no solo por su nivel de preservación, sino por la información que revela sobre la vida ritual, la organización social y el pensamiento simbólico zapoteca. Indicó que la arquitectura y la pintura mural resguardadas reflejan con claridad la grandeza histórica de esta civilización, cuyo patrimonio hoy se investiga, protege y comparte con la sociedad.

El sitio destaca por la integración de escultura y pintura mural, con símbolos vinculados al poder y a la muerte, además de frisos y lápidas que contienen inscripciones calendáricas, elementos que lo colocan entre los hallazgos más relevantes del patrimonio arqueológico nacional.

Advertisement

En el acceso a la antecámara se localiza la figura de un búho, ave asociada en la cosmovisión zapoteca con la noche y el tránsito al más allá. Su pico cubre el rostro estucado y policromado de un personaje masculino, que podría corresponder al ancestro al que se dedicó la tumba y a quien sus descendientes acudían como intermediario ante las deidades.

El umbral está enmarcado por un dintel superior decorado con un friso compuesto por lápidas de piedra grabadas con nombres calendáricos. En las jambas laterales se aprecian las figuras talladas de un hombre y una mujer, ambos con tocados y objetos en las manos, que posiblemente representaban a los guardianes simbólicos del recinto funerario.

Dentro de la cámara se conservan, en su posición original, fragmentos de una pintura mural de gran calidad, realizada en tonos ocre, blanco, verde, rojo y azul. La escena muestra una procesión de personajes que portan bolsas de copal y avanzan en dirección a la entrada de la tumba.

De manera paralela, especialistas del Centro INAH Oaxaca llevan a cabo labores de conservación, protección e investigación del inmueble, incluyendo trabajos de estabilización de la pintura mural, la cual presenta afectaciones derivadas de raíces, insectos y cambios bruscos en las condiciones ambientales. Asimismo, se desarrollan análisis cerámicos, iconográficos y epigráficos, además de estudios de antropología física, con el objetivo de ampliar el conocimiento sobre los rituales, símbolos y prácticas funerarias asociados a este contexto arqueológico.

Advertisement
Continue Reading

Seguridad

Trending