La borrachera de ilusiones que hervía de fiesta el 1 de julio de 2018, hoy es resaca de la mala, desesperanza y depresión social severa; síndrome sexenal mexicano .

0

México sufre, al igual que la mayoría de naciones, el mal del periodo presidencial. En nuestro caso, 5 años y meses de tragedia hasta que vienen elecciones y entonces nos ilusionamos otra vez, creemos que ahora sí viene el bueno y nada, regresamos a los 5 años y meses de tragedia. Es un mal cíclico, es parte de la tragicomedia mexicana, en un país donde lo kafkiano es amateur.

En el 2000 nos ilusionamos demás y ya conocimos la traición, las otras elecciones fue pan con lo mismo, la esperanza de que llegue el bueno y nos cayó el malo, otra vez.

En el 2018 otra vez volvimos a ilusionarnos demasiado y la caída de la nube en que andábamos ha sido terrible, economía destrozada, delincuencia desatada, una pandemia que está matando a los mexicanos, el colapso de la salud pública dejada al descubierto, la simulación dejada al descubierto radicalmente.

En el 2020, a 2 años del 1 de julio de 2018, donde el país estaba fervoroso por la promesa de un cambio verdadero, cada mexicano frente al espejo trata de sostenerse la mirada y tratar de convencerse de que es mentira que otra vez lo traicionaron, como siempre, como cada 6 años, como toda su vida, como la de sus padres y abuelo. Sí, hay que verse al espejo y engañarse, pero la realidad es cíclica, otra vez no salió el bueno, nomás no ha salido en siglos.

No se preocupe, usted tratará de engañarse unos años más, hasta que por fin se convenza de que este no fue el bueno otra vez, y entonces se ilusionará de que el que sigue sí sea el bueno… Se ilusionará y le volverán a romper el corazón.

Estudie, instrúyase, deje de creer, que no lo engañen. Usted está solo en colectivo con otras soledades, ningún mesías velará por usted, madure, que el cambio comienza hacia el interior de cada mexicano.

 

Deneck Inzunza.

 

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here