Ni el municipio ni el INAH cuentan con garras y dientes para poder presionar y ejercer coerción para que los propietarios de inmuebles en mal estado arreglen sus fachadas o daños estructurales para evitar riesgos de fatalidades con los desprendimientos de materiales. Todo queda a la buena voluntad de los dueños, quienes son imputables como responsables legales ante cualquier lesión o muerte derivada de las condiciones de sus propiedades, aseguró David Jiménez Guillén, director del Centro INAH Guanajuato.

 

Deneck Inzunza.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here